Medicamentos: acceso y transparencia en tiempos de trumpismo.
¿Puede la transparencia de precio de medicamentos hacer que no tengas acceso a un tratamiento cuando lo necesites?
Detrás de esta pregunta, tan (probablemente) maniquea como imprescindible, se encuentra la necesidad de tomar posiciones que trasciendan el mantra y no eviten responder a los valores positivos para la sociedad que en ocasiones se ponen en conflicto en el mundo real.
El contexto.
Hoy Civio publica un artículo sobre unas enmiendas presentadas por el PSOE-SUMAR a la ley de discapacidad para proteger la confidencialidad del precio neto de los medicamentos. Estas enmiendas abordan, fundamentalmente, dos puntos: I) por un lado, protegen la confidencialidad del precio neto de los medicamentos innovadores vendidos en España y II) por otro lado, avanzan en transparencia en otro sentido obligando a las compañías farmacéuticas a facilitar los datos sobre la procedencia de la financiación para el desarrollo de los medicamentos.
Cabría preguntarse a qué se debe la inclusión de estas enmiendas que son el texto que estaba recogido en el anteproyecto de ley de los medicamentos y que ahora pasan a tramitarse en otro proyecto normativo. El motivo de esta enmienda y de este momento es que las acciones tomadas por Donald Trump sobre la “Cláusula de la Nación Más Favorecida” (MFN, por su denominación en inglés) hacen que la publicación de los precios de los medicamentos pueda poner en riesgo su comercialización temprana en nuestro país.
Esta iniciativa de Donald Trump la comenté hace unas semanas en otro texto, que rescato aquí brevemente para mejor contexto:
Las bravuconadas diarias de Donald Trump en ocasiones tienen en la política farmacéutica a uno de sus protagonistas. La cláusula de la Nación Más Favorecida (que establece que EEUU pagará por los medicamentos una cantidad igual al país que pague un precio más bajo entre los que forman el G7, Suiza y Dinamarca) es uno de los temas más candentes en el ámbito de la política farmacéutica, y el discurso enarbolado por Trump va en la misma línea que el que ha utilizado en otros ámbitos como el gasto en defensa: la idea de que otros países se han estado aprovechando de las altas inversiones de los EEUU para ahorrar dinero y mantener niveles bajos de inversión o gasto en sus respectivos países.
En el ámbito de los medicamentos, en realidad lo que ocurre es que EEUU eliminó la intervención de precios por parte de su principal actor en materia de adquisición de medicamentos, Medicare, ahondando en la fragmentación y en la desregulación de su sistema. La ausencia de políticas de control, negociación e intervención de precios en EEUU es la política de la que Trump dice que Europa se ha beneficiado, cuando en realidad lo que ocurre es que en Europa existe: I) sistemas de evaluación basados (en mayor o menor medida) en la evaluación de tecnologías sanitarias, II) mecanismos de financiación de medicamentos que incorporan (en mayor o menor medida) la evaluación como elemento central de la decisión de financiación, III) una mayor población agregada entre todos los países con respecto a EEUU y, por descontado, una mucho mayor población con cobertura sanitaria y IV) una fragmentación en términos de unidades políticas que se contrapesa con una mayor integración en términos de sistemas sanitarios más sólidos y coordinación supranacional.
Al contrario de lo que promulga, Trump lo que quiere es que Europa le haga los deberes en materia de política sanitaria. Esto vendría a ser como dejar de estudiar y decir que tu nota será la del compañero de clase que saque una nota más alta. Si tienes el poder para imponer esa narrativa y práctica política, puede salirte bien, pero te expones a que el resto de compañeros y profesores desarrollen estrategias para que no sepas qué nota ha sacado quién o para que la que sepas sea incorrecta.
Si alguien piensa que España no tiene que preocuparse porque no forma parte del G7 ha de saber que a pesar de no formar parte de ese grupo, el precio de España es usado como referencia (directa o indirecta) por alguno de esos países, de modo que actúa todo en cascada.
Las consecuencias desconocidas de la transparencia.
Entonces, ¿qué consecuencia podría tener la publicación del precio neto en España? Los estudios a este respecto son difícilmente concluyentes pero, sin duda, no logran disipar la duda fundamental que pende ahora mismo sobre los países europeos: “¿la publicación de precios puede hacer que se retrase la comercialización de los medicamentos innovadores en nuestro país?”.
Como escribíamos hace unos meses, en el primer artículo de este substack:
Por último, la pregunta clave es la que, como decíamos con anterioridad, nadie sabe responder con solvencia por falta de evidencia publicada: ¿que un país de manera independiente publique los precios netos de adquisición -en el caso de saberlos, ojo- de los medicamentos innovadores, tiene efectos negativos en I) el precio, II) el acceso y disponibilidad de ese medicamento, III) los procesos de negociación posterior con otros medicamentos y IV) la disponibilidad de ese mismo medicamento?
Más allá de las débiles evidencias publicadas en la literatura y de algunas creencias, sí que parece que la implantación de la cláusula MFN está suponiendo ya en la actualidad pequeños retrasos y reticencias en la entrada en el mercado europeo; es decir, la publicación del precio neto podría suponer una barrera al acceso a los medicamentos innovadores en España.
Ante esta situación, la pregunta que han de responder quienes reclaman la transparencia total del precio neto de los medicamentos innovadores es quién va a asumir los retrasos en el acceso a medicamentos (que para mucha gente, por motivos obvios, no serán retrasos, sino falta de acceso) por parte de los pacientes en nuestro país. Como la respuesta ante esto es “el Ministerio de Sanidad”, entonces es el Ministerio de Sanidad quien ha de tomar decisiones que ante la existencia de dos valores en conflicto (disponibilidad de medicamentos y transparencia de precios) traten de resolver dicho conflicto estableciendo prioridades y buscando formas de avanzar en el valor que queda relegado a una posición menos prioritaria.
Los otros caminos de la transparencia.
En estos últimos dos años España (el Ministerio de Sanidad) ha hecho avances importantes en materia de transparencia de medicamentos que no se habían llevado a cabo con anterioridad.
Se están publicando los datos propios sobre tiempos de financiación de medicamentos innovadores, en un ejercicio que, además, supone un intento de llenar con información de propiedad pública un ámbito que hasta entonces estaba ocupado de manera exclusiva por información de actores privados.
Así mismo, se ha comenzado a publicar de manera sistemática una serie de informes sobre el proceso y acuerdos de financiación de medicamentos innovadores, en un ejercicio no solo de transparencia sino también de adaptación de elementos de altísima complejidad técnica a un público que, aunque técnico, no precise de tan alto nivel de especialización.
Por último, próximamente se aprobará un Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias que también impone obligaciones de información a las compañías farmacéuticas en el sentido planteado, en cierta manera, por las enmiendas que abren este artículo.
Esto también es transparencia, en este caso de la que no compromete otros valores fundamentales del ejercicio de nuestro sistema sanitario.
Acceso y transparencia: ¿falso dilema?
Como decía en una reciente entrevista: “Si a mí alguien me da los datos suficientes como para decir que transparencia pura en precio neto no repercute negativamente en acceso a medicamentos, al día siguiente lo abrazamos.”
Hay que asumir que en el mundo real existe conflicto entre valores y son conflictos en los que no es posible hacer la estatua y esperar a que el viento cambie, sino que hay que tomar decisiones, porque la ausencia de estas tiene igualmente efectos.
La posición se resume muy bien en la entrevista de El Salto:
Entonces, ante esta situación, a mí no me duelen prendas en decir que nosotros en el texto de la Ley del Medicamento vamos a avanzar en materia de transparencia, pero vamos a proteger el precio neto porque no podemos garantizar que eso no vaya a suponer que el nuevo medicamento para la piel de mariposa no lo vayan a comercializar en España porque van a esperar a fijar precio en Alemania y en Francia para condicionar el precio estadounidense. Y unos meses después, cuando aquí ya no les importe tanto un posible efecto cascada con otros países en la fijación de precio, entonces ya vamos a España.
Yo creo que España tiene el volumen suficiente y la estructura del sistema como para que podamos pensar que estamos pagando por los medicamentos un precio más barato que lo que puedan estar pagando otros países, aunque no son precios públicos, pero sí que tenemos datos indirectos para pensar eso. Pero también tenemos un sistema como para intentar aspirar a no ser un país, digamos, de segunda línea en la incorporación de medicamentos innovadores, especialmente cuando estamos viendo que hay medicamentos innovadores que merece mucho la pena. Ya no estamos donde hace unos años, donde la mayoría de los medicamentos que se generaban no aportaban prácticamente nada en innovaciones terapéuticas. La era de los biológicos, de las terapias celulares avanzadas, está logrando unas mejoras en la cronificación de procesos tumorales, en la curación de tumores infantiles.
Esto no va de proteger a la empresa comercializadora (como falazmente se lanza alguno a afirmar), sino de preservar la posición española para poder garantizar el acceso de los pacientes a los tratamientos. A partir del reconocimiento de ese dilema se pueden enunciar todas las posiciones al respecto, pero la negación del mismo parece poco realista.



Algunos comentarios:
1. Provoca serias dudas sobre una estrategia basada en la falta de transparencia como forma de respuesta dirigida a evitar las subidas de precios en Europa.
2. Si la industria está tan en contra de la transparencia del precio del medicamento, es porque esta situación le otorga beneficios y privilegios.
3. Si Trump sabía dónde estaba Jamenei, ¿en serio creemos que escondiendo la confidencialidad tras una ley, ya no va a poder conocer, si le da la gana, los precios de financaición reales que paga el SNS en todos sus hospitales y lo que paga cada país?
Estamos en un grave riesgo y la medida de blindar la transparencia como forma de resistencia a la subida de precios parece no solo insuficiente sino contraproducente.
Los precios son tan bajos en EU comparados con los de USA que realmente da igual el precio de España. Los precios en EU a veces son 10 veces menores que en USA. El problema es otro: las grandes farmacéuticas deberían empezar a pensar en cambiar su modelo de negocio o solamente lanzar sus productos en US. Los países deberían empezar a poner leyes que obliguen a lanzar en toda Europa a pesar del precio que consigan, si empresas queren vender en Eu.